
El cartílago es es un tipo de tejido firme, flexible y resbaladizo que recubre y protege los extremos de los huesos que forman la articulación de la rodilla: el fémur (hueso del muslo), la tibia (hueso de la pierna) y la rótula (hueso frontal de la rodilla). Aunque es firme y flexible, no contiene vasos sanguíneos ni nervios, lo que lo hace único.
Cuando el cartílago de rodilla se lesiona o degenera (por ejemplo, por una lesión deportiva o desgaste por edad), puede causar dolor, rigidez, inflamación y dificultad para mover la articulación.
El cartílago cumple tres funciones básicas en el cuerpo:
Además, existen dos tipos de cartílagos: Cartílago articular (hialino) que cubre las superficies óseas dentro de la articulación. Es el que más se desgasta con el tiempo o por lesiones (como en la artrosis); y el segundo es el de Meniscos (cartílago fibrocartilaginoso), que son dos estructuras en forma de media luna ubicadas entre el fémur y la tibia. Ayudan a estabilizar la rodilla, distribuir el peso y absorber impactos.
Como se mencionó anteriormente, en diferentes lugares ofrecen remedios y productos que ofrecen el beneficio de la regeneración de cartílago, pero hay que tener mucho cuidado con esto, pues podrían ser una estafa.
“Una de las células del cuerpo que no tiene capacidad de regenerarse es el cartílago, entonces todos los productos que nos puedan ofrecer esto, son falsos.”
Dr Daniel Zimbrón
Sin embargo existe una única manera médica que puede ayudar a regenerar el cartílago, y ésta es a través de un procedimiento médico que ofrece dos opciones:
“No crean en los remedios que nos ofrecen para regenerarlo porque esos son inexistentes.”
Dr Daniel Zimbrón
Cuida tu cuerpo y no te expongas a soluciones que te ofrecen en cualquier lado. Consulta fuentes fidedignas y acude a tu médico en caso de molestias.





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